Organigrama de una empresa

Las características de cada empresa y sus objetivos requieren que ésta esté estructurada de forma adecuada para conseguir las metas planteadas. Una estructura adecuada es aquella que te permite conseguir los objetivos mediante la óptima utilización de los recursos humanos y materiales disponibles.

La estructura de la empresa estará condicionada por el número de trabajadores, por la complejidad de las operaciones que se realicen, por el sector de actividad, por el estilo de liderazgo, etc.

A medida que la organización va creciendo, se va desarrollando:

En sentido vertical: mediante la creación de niveles de responsabilidad de acuerdo con el grado de autoridad y la importancia de las decisiones que se pueden tomar.

En sentido horizontal: en función del grado de especialización en el desarrollo de las funciones.

Este crecimiento de la empresa es el que normalmente deriva en una estructura piramidal, donde en la base se encuentran los puestos menos cualificados y con menor nivel de autoridad.

Los puestos ubicados en la base de la pirámide, que son los más numerosos, tienen un componente fundamental de ejecución; en ellos prima la realización de las tareas sobre la realización de funciones de tipo “intelectual”.

A medida que se va ascendiendo en la pirámide, se van encontrando los puestos en los que se concentran mayores niveles de autoridad. En estos puestos, cuyo resultado del trabajo tiene mayor incidencia en la organización, ya que afectan a áreas más o menos amplias de la misma, predominan funciones de gestión y coordinación sobre las de ejecución.

El organigrama es la representación gráfica de la estructura organizativa de la empresa. En él se reflejan los niveles de responsabilidad y las áreas de actuación en las que está estructurada la actividad de una empresa, así como las relaciones jerárquicas y funcionales que se dan en ella.

La forma más habitual de realizar un organigrama es mediante rectángulos que representan los puestos o funciones de la empresa, que se unen entre sí por líneas que indican las relaciones ascendentes y descendientes que tienen.

La ubicación en vertical de cada rectángulo representa el nivel jerárquico del puesto: el rectángulo correspondiente a un nivel jerárquico inferior, debe estar situado inmediatamente debajo del que representa al puesto superior del que depende.

Esta relación jerárquica existente entre los puestos se expresa mediante líneas continuas, mientras que las relaciones funcionales se representan mediante líneas discontinuas.