
En España existen distintos tipos de despidos laborales. Uno de los más sonados, es el conocido como «despido nulo«.
¿Qué puede causar un despido nulo? Si te han echado de la empresa y el despido ha sido considerado nulo, es normal que tengas dudas y te preguntes: «¿y ahora qué»? En este artículo, te contamos todo lo que necesitas saber sobre esta modalidad de despido, para que sepas en qué consiste y cómo actuar por si te sucede. ¡Sal de dudas!
Despido nulo: ¿qué es?
La realidad es que cuando la empresa despide al trabajador antes de la finalización de contrato, debe indicar los motivos de despido.
Si no se aporta un motivo justificado, esta situación puede dar lugar a lo que se considera un despido nulo, es decir, no válido. En estos casos, el trabajador tiene derecho a realizar una reclamación ante su situación e incluso su posible incorporación a su anterior puesto de trabajo.
Cuando un despido se considera nulo, se refiere a que la extinción de la relación laboral se debe a causas discriminatorias o violación de derechos fundamentales y libertades del trabajador. Entre otros supuestos contemplados en la ley.
No obstante, los trabajadores en España están protegidos por la garantía de indemnidad. Es una garantía que protege al trabajador para que no pueda ser despedido, sin motivo alguno, de su lugar de trabajo.
¿Qué causas son las más frecuentes de despido nulo?
En primer lugar, debes saber que si el trabajador está en contrato de prueba puede ser despedido sin motivos justificados, en ciertos casos. Normalmente pueden darse si el trabajador ya no es necesario por parte de la empresa o no se reúnen las expectativas generadas.
No obstante, hay casos que son considerados despidos nulos. Entre los más habituales, encontramos:
- Trabajadoras embarazadas.
- Tras la reincorporación del trabajo después del periodo de suspensión de contrato por nacimiento y cuidado del menor.
- Cuando se haya pedido una excedencia para cuidar de un hijo o familiar.
- Por disfrute del permiso parental.
- Por estar disfrutando de adaptaciones de la jornada de trabajo.
- En el caso de víctimas de violencia de género cuando hacen uso de los órganos judiciales para la defensa.
También puede producirse por vulnerar derechos fundamentales, por ejemplo:
- Por discriminación.
- Libertad de expresión.
- Acoso.
Estos son algunos ejemplos que podrían considerarse un despido nulo. No obstante, pueden ser debido a otras causas. Si no lo tienes claro, es importante que lo consultes para no quedarte con la duda. Lamentablemente, es algo que está a la orden del día y que afecta a muchos trabajadores.
¿Qué consecuencias tiene?
La principal consecuencia del despido nulo es la obligación de readmitir al trabajador despedido en las mismas condiciones que tenía antes de echarla. Además del pago del salario que dejó de percibir desde su despido hasta la notificación del despido nulo. Así como cotizar por ese período a la Seguridad Social.
Y eso no es todo, porque si se produce vulneración de derechos fundamentales o discriminación, podría tener que pagar una indemnización por daños morales.
¿Es lo mismo que despido improcedente?
Realmente, no son lo mismo, hay diferencias. Una de las diferencias más importantes entre despido improcedente y despido nulo, es que en el primero nunca hay causa que justifique el despido. En cambio, en el segundo caso puede ocurrir que la causa no sea válida o sea discriminatoria y vulnere los derechos del trabajador en su puesto de trabajo.
¿Cómo se puede denunciar un despido nulo?
Para denunciar un despido que se considere nulo, el trabajador debe denunciarlo y ponerlo en conocimiento de inspección de trabajo en un plazo máximo de 20 días. Se puede impugnar desde el momento en el que se reciba la notificación.
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