Curriculum

Realmente leerán mi curriculum

En este artículo profundizamos en el Curriculum Vitae, concretamente en el paso posterior al envío o entrega del currículum en una empresa en la que se busca trabajo o a la que se envía la información para  contestar a un anuncio.

Una vez que la empresa recibe el currículum ¿consideráis que se lee realmente el CV o simplemente descartan este proceso y se centran en aquellos candidatos con ciertas condiciones para ocupar el puesto de trabajo?

Sin duda se espera que porque “es su trabajo”, le dedicarán el tiempo que sea necesario para estudiar cada currículum y valorar experiencias profesioanles en el sector, posible interés por el puesto de trabajo. De esta forma podrán asimilar correctamente a qué se dedica la empresa en la que han desarrollado su actividad, en qué consisten o consistían exactamente sus responsabilidades, cuáles han sido los logros conseguidos.

También se debe tener en cuenta que junto con la entrega del currículum vitae, es adecuado conseguir esa entrevista laboral en la que valoren el interés del futuro trabajador por  conseguir empleo en la empresa.

¿Pero cuál es la realidad a la hora de la entrega de un currículum?

La lectura de un curriculum en un proceso de selección es probablemente la parte más temida, ¿realmente las empresas leen todos los CV que llegan al departamento de Recursos Humanos?.

Aparte del personal recomendado por los trabajadores de la empresa, factor que en muchas compañías si se tiene en cuenta a la hora de llevar a cabo el proceso de selección, hay que tener en cuenta que posiblemente no se revisen todos los CV, sobre todo cuando se busca un perfil muy específico  y sólo se deben cubrir una o dos plazas en la empresa.

Cómo es el método de descarte de un curriculum:

1) Eliminar los que resultan confusos, difíciles de leer, largas descripciones de funciones sin sentido, datos inconexos.

2) Los que por escuetos resultan incompletos, una simple enumeración de empresas y puestos sin aportar nada positivo.

3) Aquellos que por su presentación, tipo de letra, composición visual, dan una impresión de dejadez, falta de rigor y seriedad.

¿Cuántos pasan entonces esta criba?

Podemos estimar que aproximadamente un 20%. Y sin la menor duda, muchos del 80% restante se descartaron por errores subsanables, fruto de la falta de asesoramiento y reflexión previa a su redacción por parte del candidato/a.

Los profesionales de selección de personal, antes al contrario, no son su mentor profesional. Su trabajo no consiste en adivinar que es lo que ha hecho en el pasado y qué es lo que aportará a su futuro puesto.

Defina claramente sus capacidades, intente destacar sin caer en la exageración y vanidad, muéstrese bajo su mejor óptica. Si tiene capacidad de trabajo, si piensa que es un buen organizador/a, gestor/a o es especialmente hábil motivando equipos, no dude en añadirlo.

Sin embargo no piense que debe incluir todo lo que ha hecho y hace en el resumen de su vida profesional. Hay que atraer la atención sin desvelar toda la información. ¿Cuál es su objetivo? Que le llamen para tener una entrevista y poder demostrar sus capacidades. Si detalla todo lo que ha realizado, qué margen de duda queda, que le permitirá recibir cuanto menos una llamada aclaratoria.

Un buen curriculum debe contener únicamente aquella información importante para su próximo puesto. Sea un especialista, apoye sus puntos fuertes. En definitiva facilite su trabajo al seleccionador/a. Sin duda lo agradecerá llamándole/la para conocerle.