Un trabajo empieza por un buen currículum

Tener titulación académica es algo muy importante, pero saber cómo enfocar nuestra trayectoria en un currículum también lo es porque es nuestra forma de presentación y antes de una entrevista, lo que resultará determinante para que nos llamen a ella o no, siempre se debe entregar un currículum presentado en condiciones donde poder mostrar lo mejor de nosotros y nosotras e intentar ganar puntos no solo con una buena formación sino con una presentación correcta y adaptada a los tiempos actuales.

Debe contar como máximo con dos páginas de una cara cada una y en él deben recogerse únicamente los datos más importantes como formación académica y experiencia profesional en caso de que la hubiese. Asimismo deben agregarse los rasgos más característicos de la personalidad, siempre que estén relacionados con el ámbito laboral, como por ejemplo si se está acostumbrado a trabajar en equipo, si se tienen dotes de mando, etc.

En un currículum la ortografía debe estar cuidada hasta el mínimo detalle. Si está mal redactado y con continuas faltas de ortografía, cualquier cosa que se haya puesto en los diferentes apartados pasará casi automáticamente a un segundo plano, con lo que el “no” ya estará mucho más cerca de lo que se hubiese pensado. Es normal que la empresa que va a hacer el contrato a un trabajador requiera que éste tenga al menos cierta formación y lo mínimo que se puede tener es una buena ortografía y dicción.

El Curriculum Vitae debe ser esquemático y con cierto orden, nada de ponerlo todo junto sin sentido ninguno, la experiencia laboral iría en un grupo, los estudios en otro y así sucesivamente. Aunque hay muchos modelos, lo más extendido sean estos apartados en este orden: datos personales, experiencia profesional, experiencia académica, cursos complementarios, idiomas, informática e intereses. Todo eso sintetizado en dos folios por una cara únicamente, por tanto, sólo se deberá destacar lo más importante de cada apartado.