Si buscas ofertas de trabajo deja el ordenador

Sólo un 20% de las ofertas de trabajo son visibles.

El mercado oculto de las ofertas de trabajo está compuesto por las vacantes que las empresas prefieren no hacer explícitas, para las que recurren a sus propias vías de reclutamiento, intermediarios o referencias de personas de confianza.

En los últimos meses, este mercado oculto ha pasado de representar en torno a un 60% al 80% actual.

Si bien es cierto que todos los sectores de actividad, en mayor o menor medida, recurren al mercado oculto para cubrir sus vacantes, aquellos que más ofertas mueven en el mismo son los de banca, gran consumo y farmacia.

Las mejores armas para acceder al mercado oculto son el networking y la candidatura espontánea.

El éxito radica en su correcta utilización: la red de contactos no consiste en el enchufismo, ni la candidatura espontánea en una carta que venda una carrera profesional junto a un currículum.

A la hora de buscar un trabajo, los anuncios y ofertas de reclutamiento parecen el camino más corto y rápido para acceder a una nueva alternativa laboral. Sin embargo, según las consultoras de empleo y departamentos de recursos humanos, la realidad es bien distinta, ya que tan sólo un 20% de las ofertas de trabajo son “visibles”, o lo que es lo mismo, el 80% de las vacantes disponibles para los demandantes de empleo se encuentran en el mercado oculto.

Este mercado oculto de las ofertas de trabajo estaría compuesto por todas las vacantes que las empresas, por diversos motivos, prefieren no hacer explícitas, para lo que recurren a sus propias vías de reclutamiento, intermediarios (principalmente cazatalentos o headhunters) o referencias de personas de confianza.

Los motivos que hacen que estas ofertas de trabajo no sean conocidas por el grueso de demandantes de empleo son variadas y tienen que ver, en su mayoría, con la estrategia empresarial de las compañías. Así, muchas de ellas optan por no hacer pública la oferta de empleo por motivos de confidencialidad, evitando así desvelar a la competencia hacia dónde quieren encaminar su estrategia en función del puesto requerido. Recurrir al mercado oculto para encontrarlos puede evitar que la competencia conozca los planes de su más directo competidor.

También como parte de la estrategia empresarial, en muchas ocasiones las compañías son reticentes a publicar ofertas masivas de trabajo por miedo a que sus competidores piensen que algo no funciona bien en la empresa y se ha producido un abandono de empleados.

Otras, en función del tipo de información que manejan y la importancia de la misma, prefieren recurrir a gente referenciada, avalada por personas de total solvencia, antes que recurrir a desconocidos que, si bien pueden tener un curriculum impecable y una amplia experiencia, se desconoce sus actuaciones frente a algunas situaciones límite. Igualmente, los trabajadores con referencias sobre su desempeño en un mismo puesto al ofertado, pueden optar más rápido a dicho empleo ya que en muchos casos supone un ahorro en formación y, sobre todo, en tiempo para las empresas, ya que su adaptación y rendimiento pueden ser más rápidos que alguien que empiece desde cero.

Por último, en algunos casos y sobre todo en puestos directivos, muchas empresas deciden recurrir a la búsqueda directa de profesionales, o lo que es lo mismo, identificar en el sector en el que se actúe a la persona clave que desempeñe el puesto que se pretende cubrir y dirigirse directamente a ella, generalmente mediante cazatalentos, y hacerle una propuesta lo suficientemente atractiva como para optar por el cambio.