¿Por qué es importante estudiar en el extranjero?

Hoy en día y cada vez más, se valora más el hecho de que una determinada persona haya cursado estudios en el extranjero. Vivimos en un mundo completamente globalizado, donde las empresas se relacionan con otras organizaciones que están tanto por encima como por debajo de su propia actividad laboral. Las multinacionales, además, están a la orden del día, y es habitual que los empresarios que cuentan con los recursos necesarios traten de llevar su empresa a otros países y mercados. Todo ello obliga a las empresas a contar con trabajadores competentes ya no solo en una determinada área profesional; también es importante que estos sepan varios idiomas y tengan capacidad para establecer relaciones con personas que, a menudo, tienen diferentes formas de pensar. En definitiva, actualmente el mercado laboral requiere de personas abiertas, tolerantes y con facilidad para adaptarse a los cambios.

Estas características, entre muchas otras, se adquieren cuando uno estudia en el extranjero. Se trata de una experiencia muy positiva tanto personal como profesional, y que abre muchas puertas a la hora de buscar trabajo. Ya no es extraño que, al buscar ofertas laborales en una bolsa de trabajo, un alto porcentaje de las empresas que busquen personal valoren positivamente el haber realizado algún tipo de estudio o estancia en otro país.

La forma más habitual en que es posible estudiar en el extranjero si uno reside en España, así como en los países que forman la Unión Europea, es el programa Erasmus. El programa Erasmus lleva realizándose varias décadas y se encuentra completamente normalizado, por lo que prácticamente todas las universidades y centros formativos lo ofrecen. También se fomenta a nivel estatal, y cada año millones de alumnos se benefician de becas y ayudas económicas para poder pagar su estancia en el extranjero.

El programa Erasmus funciona mediante convenio entre universidades y centros formativos, de manera que aquello que se aprende en el extranjero se incorpora al expediente académico del alumno con total normalidad. Entre sus principales ventajas se encuentra la posibilidad de profundizar en un ámbito de conocimientos desde la perspectiva de otra cultura, así como el poder rodearse de personas con una mentalidad distinta y que, probablemente, también proceden en buena parte de programas de intercambio de otros países.

Estudiar en el extranjero es la mejor forma de contactar con formas de vida distantes, permite aprender idiomas de forma inmersiva, madurar personalmente, mejorar las habilidades sociales y la capacidad de iniciativa… y genera un cambio notable en la forma en que vas a querer vivir el resto de tu vida.

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