Las mentiras en los curriculums

Cuando redactamos nuestro curriculum vitae y hacemos un primero borrador, a veces nos damos cuenta que nuestra vida laboral y periodos de formación son un listado sin muchas opciones para competir con otros trabajadores, por ello la tentación a soltar alguna que otra mentirijilla o maquillar la realidad con un lenguaje que suene mejor, puede ser más fuerte que nosotros mismos.

Desde un punto de vista moral y profesional, no es una buena idea mentir sobre nuestro curriculum, seguro que si somos sinceros e intentamos redactar de forma llamativa se puede llegar a conseguir una entrevista sin necesidad de mentir, pero en nuestro país, según estudios realizados es bastante común, no en vano se ha estimado que el 47% de las personas han mandado sus curriculums con mentiras en alguna que otra ocasión.

El riesgo que corremos si nos pillan en una mentira puede ser mucho más importante de lo que nos imaginemos, debemos tener en cuenta que la información entre el personal de recursos humanos puede ser compartida o incluso podemos toparnos con el mismo entrevistador en más de una ocasión. En definitiva, no arriesgamos sólo un puesto de trabajo, arriesgamos nuestra reputación.

A continuación os exponemos las mentiras más comunes en los curriculums de nuestro país:

Los idiomas: Es probablemente la mentira más habitual en los curriculums, exagerar nuestro nivel y de las más fáciles que nos puede poner en envidencia, sólo hace falta una conversación para dejar ver todas nuestras carencias en el idioma en cuestión.

Conocimientos informáticos: Otra de las tendencias es poner unos conocimientos informáticos más elevados que los que realmente tenemos, generalmente se suele pasar de nivel de usuario a usuario medio.

Mentiras sobre nuestros empleos anteriores: Mentir sobre empleos en empresas que ya han cerrado y que nunca hemos tenido o exagerar las funciones que hemos realizado es otra de las mentiras estrella y es que cuando se tiene poca experiencia laboral, la tentación de querer ampliar la lista es alta.

Autoempleo: Es algo menos común, pero el autoempleo se suele utilizar para rellenar periodos en paro y dar así una imagen de ser personas siempre activas en aquellos momentos en los que, por el motivo que fuera, no hayamos contado con un empleo.

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