La entrevista de trabajo

Una entrevista de trabajo es algo muy serio y gran parte de nuestro futuro, al menos a corto/medio plazo, depende de ella, por tanto hay que cuidar al máximo todos los detalles y conseguir llamar la atención de la empresa para la que se va a hacer la entrevista en cuestión.

El entrevistador confirmará los datos del curriculum así como la experiencia laboral, por ello es muy importante ser sinceros durante la entrevista, con respuestas concisas en todo momento. Dependiendo del entrevistador o si se trata de una segunda entrevista, habrá un momento para que se formulen preguntas sobre conocimientos complementarios, actitudes, personalidad, etc. porque para un trabajo no basta solo con tener formación académica, si no se sabe trabajar en equipo o no hay determinadas aptitudes es muy poco probable que la selección sea efectiva.

El peso de la entrevista también recae sobre el aspecto de cada uno y la forma de expresión. Por ello el cuerpo, mirada, forma de vestir, gesticular con las manos, forma de sentarse, sonreír y cualquier forma de comunicación visual o verbal, también puede ser mirada con lupa, por ello es importante ir preparado en todos los sentidos a una entrevista de trabajo e intentar en todo momento mantener la calma.

Hay que recordar que nunca hay una segunda oportunidad para causar una primera impresión, la cual es verdaderamente fundamental, sobre todo cuando se trata de una entrevista de trabajo y donde se puede ver el futuro pasar a gran rapidez. Hay que entrenarse, prepararse para desenvolverse con soltura, para responder a las preguntas en el tiempo adecuado y mantener una compostura correcta en todo momento para que al menos, si no se resulta contratado, la impresión haya sido por lo menos buena y se haya conseguido experiencia para una futura entrevista de trabajo.