Consejos para trabajar desde casa

Hoy en día el trabajo llega en los formatos más inverosímiles. Hay que ser versátil y tener una gran capacidad de adaptación para poder aprovecharse de cientos de oportunidades que cada día nos acechan. Muchas ofertas de trabajo se dejan pasar por desconfianza. ¿La oportunidad de trabajar desde casa? ¡Inaudito! Ni mucho menos. No hay razón para pensar que son patrañas. La tendencia actual es la deslocalización del trabajo, la externalización de servicios y la delegación de tareas. Muchas de éstas pueden ser desarrolladas desde la comodidad del hogar, sin necesidad de aguantar a clientes pelmazos, a veces sin horarios, simplemente con fechas de entrega de trabajo. Trabajar desde casa es una realidad, pero no para todo el mundo.

Cuando se comienza a trabajar desde el hogar uno de los mayores peligros es la falta de supervisión y la amenaza real de caer en la desidia y en la vaguería. Para evitar esto es conveniente establecer objetivos de pequeña envergadura que faciliten la planificación y la disciplina.

Por otro lado, es muy probable que nos sea imprescindible atender diversas cuentas de correo, redes sociales y sistemas de mensajería instantánea. Hay que intentar, dentro de la medida de lo posible, agrupar el tiempo que dedicamos a hablar con nuestros clientes para impedir que ello nos interrumpa constantemente.

Una de las formas de aumentar tu productividad es utilizar la técnica Pomodoro. Esta técnica establece descansos programados. Unos cortos de cinco minutos, que tienen lugar cada media hora, y otros más largos que sirven para desconectar y recuperar fuerzas. Estos últimos son de entre quince y veinte minutos y tienen lugar cada dos horas. Puedes aumentar tu productividad en torno a un diez por ciento sin ninguna dificultad.

Motivarse es también muy importante. ¿Cuál es la razón por la que te estás esforzando tanto? Tenerlo bien presente ayuda a que sigas hacia adelante con decisión y energías renovadas. Nunca menosprecies el efecto que una buena automotivación puede tener en tu trabajo.

Trabajar en tu casa puede tener su parte negativa. La monotonía pronto se apodera de algunos y hace que pierdan su moral. Buscar sitios alternativos donde trabajar es una magnífica idea. Si puedes y quieres, lo conseguirás. Si no, una biblioteca o una cafetería tranquila con conexión a internet valen también.

Finalmente, no puedes permitirte caer en la adicción al trabajo. No seas escéptico. Ocurre. Cíñete a tus horarios y no quieras abarcar más y más y más. En algún momento hay que poner punto y final y descansar.

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