Claves para superar un despido laboral

Perder un trabajo no significa únicamente perder un ingreso económico. Numerosos estudios demuestran que un empleo es también una seña de identidad para una persona y una parte importante de su vida diaria. Superar un despido laboral es un mal trago por el que cada vez más muchos trabajadores deben pasar. La mejor manera es ponerse otra vez manos a la obra: liquidar los asuntos pendientes y empezar de nuevo. 

El primer asunto del que debes ocuparte es de tu antiguo lugar de trabajo. Existen algunas normas que regulan los despidos, en primer lugar entérate de si la empresa ha actuado correctamente.

Si el empresario ha decidido despedirte unilateralmente te tiene que comunicar la decisión por escrito 15 días antes alegando las causas objetivas que lo motivan a ello. Si no estás conforme con el despido laboral no firmes el finiquito. Existen tres tipos de despido laboral diferentes según la ley dependiendo de las circunstancias:

  • Despido nulo: Se llama despido nulo a todo aquel que se basa en causas de discriminación prohibidas en la Constitución o en la ley o que viola los derechos fundamentales del trabajador.

En este caso ha de buscarse una resolución judicial que lo califique como tal. Si el despido es declarado nulo, el trabajador es readmitido inmediatamente en el mismo puesto que desempeñaba y percibe el salario de los meses que ha estado sin trabajar.

  • Despido improcedente: Es aquel que se produce cuando no quedan acreditadas las causas o motivos alegados para el despido procedente o cuando no se han cumplido las exigencias legales establecidas.

En caso de que el despido se declare improcedente, el trabajador debe cobrar los salarios de tramitación, que es el dinero que ha dejado de percibir desde la fecha de despido laboral hasta que éste ha sido declarado improcedente.

  • Despido procedente: Un despido laboral se considera procedente cuando el empresario alegue alguna de las siguientes causas: ineptitud del trabajador, falta de adaptación a las modificaciones técnicas en su puesto de trabajo, amortización de puesto de trabajo o faltas de asistencia al trabajo, incluso justificadas, si superan el 20% de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, dentro de un período de 12 meses.

En estos casos no tienes derecho a indemnización ni a salarios de tramitación. Los empresarios basaran su despido en alguna de las anteriores causas, es tu responsabilidad si no las encuentras justificadas promover el acto de conciliación y el juicio, en su caso.

Nueva búsqueda

Si tu despido laboral se ha hecho dentro de la ley, es momento de mirar hacia delante.

Si necesitas orientación acude a la oficina de Información Laboral de tu provincia, allí te ayudarán a hacer los trámites correspondientes para cobrar el seguro de desempleo si te corresponde o te asesorarán sobre la indemnización que te corresponde. También te enseñarán técnicas de búsqueda de empleo.

Por tu parte, te recomendamos los siguientes consejos:

  • Intenta llevar una vida activa, no caigas en la desidia e imponte un horario de búsqueda de trabajo.
  • Aprovecha el tiempo que tienes libre para formarte. Averigua tus puntos débiles e invierte en preparación: idiomas, informática, etc.
  • Reflexiona hacia dónde quieres encaminar tu carrera profesional. Quizás te encuentres en un punto de inflexión y debas dar un giro a tu vida profesional o tal vez, debas seguir en la trayectoria que llevabas. La opción que escojas determinará los siguientes pasos a seguir.
  • Establece un plan de actuación. Organízate y busca las diferentes fuentes de que dispones para encontrar empleo. No te precipites y empieces a enviar currículums sin ton ni son, valora los pros y contras de cada oferta y analízalas también de manera que te ayuden a saber qué es lo que necesitas.
  • Emprende una búsqueda de empresas que te interesen. En ocasiones, es mejor ir directamente a ellas que a través de los canales de búsqueda de empleo.
  • Prepara currículums y cartas de presentación. Busca consejos de gente experimentada para la preparación de las entrevistas, los test psicotécnicos, etc.
  • Busca contactos. Coméntales tu situación a amigos y conocidos. Quizás te puedan echar una mano.